Verano del 2011

Martes 5/07/2011, por Vida Sencilla (577 artículos)

Llegó la hora de recogerse y recargar las pilas. Volveremos con nuevos artículos en septiembre, aunque seguiremos activos en Facebook y Twitter. Cerramos la temporada con recomendaciones para que este periodo vacacional se convierta en un descanso fructífero y una oportunidad para acercarte un poco más al estilo de vida que buscas.

No hay que tener miedo al cambio, sino buscarlo. Porque cambiar es detenerse en el camino y subirse a un alto para ver lo que va siendo nuestra vida, en qué se parece a lo que nos gustaría que fuese.

Josefina Aldecoa

Una composición fotográfica (flores, hierba, naturaleza...)

Es verano, por Angela Marie

Echa el freno

El tiempo no es oro: es muchísimo más valioso. Es lo único que tenemos y, sin embargo, hoy parece avanzar más deprisa que nunca. Tanto si viajas como si te quedas en casa, procura llevar un ritmo más relajado. Te ayudará, si prestas un poquito de atención, a ser más consciente, a estar más presente y dejar que la mente que juzga –la que etiqueta y clasifica constantemente nuestra experiencia en función de las expectativas para el futuro y las comparaciones con el pasado- se calme, dando paso a una percepción de la realidad más fresca y rica, atenta al momento presente.

Desconecta

No nos cansamos de repetirlo. La necesidad de desconectar es cada vez más imperiosa, y un requisito indispensable para poner en práctica el punto anterior. Llenar el tiempo de manera tan exhaustiva como venimos haciéndolo desde que los numerosos dispositivos móviles son omnipresentes es muy peligroso: nos quedamos sin espacio para reflexionar. Pero ocurre que esos espacios “en blanco” –en la cola del supermercado, en la parada del autobús, tumbado en la arena de la playa– son a menudo el lugar donde se fraguan las ideas más creativas. Nos arriesgamos a convertirnos en pensadores superficiales, incapaces de crear o contemplar. La amenaza es que se nos seque la vida interior, que perdamos nuestra habilidad para jugar, soñar, para intuir. El mundo digital nos está haciendo, además, cada vez más compulsivos e impacientes: reclamamos una respuesta inmediata para todo. Se nos exige, y por nuestra parte exigimos también a los demás, estar siempre ahí, al otro lado de la línea.

Sal de la rutina

Sucede con frecuencia que los consejos que recibimos de un buen amigo son más certeros y creativos que cualquier ocurrencia propia. Salir de la rutina, de lo conocido, funciona de forma similar, ya que ayuda a tomar una perspectiva fresca de la vida cotidiana. Desde lejos es más fácil saborear esas pequeñas joyas escondidas en tu día a día, como recoger a tu hijo del colegio. Desde la distancia también es más sencillo replantear problemas o tomar decisiones difíciles que quizás, vistas desde otro ángulo, ya no lo parecen tanto.

Obras son amores, y no buenas razones

Las obligaciones del día a día a menudo dejan poco espacio no sólo para reflexionar sino también para pasar a la acción. Este es un momento apropiado para restablecer prioridades y proponerse cambios concretos en el día a día. La lista de cuestiones urgentes es inmensa, tal y como reflejan muchos de los artículos y recomendaciones que hemos publicado a lo largo de este año. En nuestra lista de deberes, más modesta, destacan los siguientes:

  • Banca Limpia. Como leerás en nuestra recomendación de hoy, nos parece importante no dejar nuestro dinero en manos de inversores sin ningún escrúpulo. Para pasar a la acción y, llegado el momento, cambiar de banco, se necesita tiempo. Este es el momento.
  • Alimentación. La catástrofe se acerca a pasos agigantados bajo el mar. No somos alarmistas, sino realistas. Los océanos se agotan. Consumir pescado de forma mucho más consciente nos parece una prioridad. Pero para eso hay que informarse: saber qué es apropiado comer en cada momento no es tarea sencilla.
  • Consumir menos, vivir mejor. Hace unos días publicamos un extracto del libro “Consumir menos, vivir mejor. Ideas prácticas para un consumo más consciente”. Buen momento para imprimirlo o para bajarlo a tu dispositivo móvil, elegir aquellos capítulos que resuenen contigo, y poner en práctica las recomendaciones.

He dicho que no

Cuanto más poderoso sea el no, más poderoso será el sí. Se escribe mucho sobre la importancia de decir sí a perseguir tus sueños, pero buena parte de esos sueños consisten en decir no a aquello que no encaja en tu visión. Dentro de esas listas de prioridades, es imposible abarcarlo todo. El no necesita tiempo para construirse, para fraguarse, para que sea duradero. El no crece, como un árbol, se hace fuerte y, a su sombra, crecen fértiles esos proyectos que necesitan de espacio para expandirse.

Escribe sobre todo ello

¿Te gustaría escribir, pero nunca no tienes tiempo? Quizá puedas hacerlo en tus vacaciones. Recuerda que aceptamos artículos sobre temas afines a la revista. ¡Los esperamos para septiembre!

Feliz descanso.


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