Tres preguntas

Lunes 28/06/2010, por Natalia Martín Cantero (54 artículos)

Mi vecina del tercero, dueña del perro que todos los días llena el ascensor de pelos color crema, tiesos como púas de erizo -eso dicen otras señoras de la misma escalera- murió ayer por la tarde. A mediodía vimos una ambulancia estacionada en el carril bus enfrente de casa y pensamos: ya ha caído otro.

Efectivamente.

El portero colgó esta mañana en el tablón de anuncios la esquela de María Luisa, que es como se llamaba la mujer. La recuerdo paseando al animal temprano por la mañana en pijama y zapatillas, a pesar del frío, el pelo suelto y alborotado y la mirada un poco ida.

Cometa

Ilustración por Jon J. Muth

La vi por última vez la semana pasada, en el cumpleaños que una vecina centenaria celebró en el portal. Los familiares despejaron la mesa del montón de publicidad de comida china y clínicas dentales y colocaron algo de picar y unos vasos de papel. Al pasar, mi hija robó un gusanito de maíz y María Luisa la miró con ojos llenos de agua y esperanza. Una mirada agridulce que me dejó inquieta.

Hemos pensado muchas veces que la muerte ronda por este portal. Y por eso a menudo nos decimos que lo mejor sería salir corriendo a una de esas urbanizaciones con piscina y pista de tenis a las afueras de la ciudad donde todas las mujeres están embarazadas o acaban de estarlo.

Otros días casi se agradece ese telón de fondo oscuro, tan oscuro que hace resaltar la luminosidad de las actividades más simples, como fregar los platos o regar las plantas. Son días de esos en que la vida parece que hace aguas, como un bote de goma. Tapas de un lado y se pincha otro. Cuando por fin te va bien en el trabajo va y te deja tu novio. Te toca la lotería y enferma tu hermana.

Ayer por la noche mi hija eligió un cuento nuevo para leer antes de dormir. Escogió "Las Tres Preguntas", maravillosa adaptación de Jon J. Muth de la historia del mismo nombre de León Tolstói.

Las tres preguntas que se hace el pequeño Nikolai en su afán por actuar correctamente son:

¿Cuál es el mejor momento para hacer cosas? ¿Quién es la persona más importante? ¿Qué es lo que corresponde hacer?

Sólo hay un momento importante y ese es ahora. El ser más importante es siempre el que está a tu lado. Y lo más importante es tratarlo bien.


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