Transgénicos en el carrito de la compra

Lunes 7/06/2010, por Vida Sencilla (577 artículos)

¿Sabías que los cereales Kellog’s, las papillas para niños Milupa o los yogures Clesa podrían contener transgénicos? Son sólo tres ejemplos de consumo masivo incluidos en la larga lista roja elaborada por Greenpeace.

La cuarta edición de la guía roja y verde sobre los alimentos genéticamente modificados sorprende por la gran cantidad de artículos sobre los que pocos consumidores sospecharían. De hecho, casi podría decirse que es posible llenar enteramente el carrito de la compra con productos de grandes marcas que, no obstante, podrían contener organismos genéticamente modificados (OMG).

Nestlé, el mayor productor de alimentos y bebidas del mundo, no garantiza que sus productos estén libres de ingredientes con OMG. Tampoco Kellogg´s o Grupo Dhul (fabricantes de Cacaolat o chocolates Elgorriaga). A pesar de ello, los consumidores tienen derecho a elegir: mientras que el etiquetado no incluya advertencias sobre su presencia, es crucial informarse adecuadamente y tomar decisiones precavidas a la hora de hacer la compra.

Que no te cuenten cuentos. No compres transgénicos.

El maíz, la soja o sus derivados industriales están presentes en más del 60 por ciento de los alimentos transformados, desde el chocolate (Valor, Nestlé o el citado Elgorriaga) hasta las patatas fritas, la margarina (atención a Flora, Ligeresa o Tulipán) y los platos preparados (como las populares pastas Buitoni). Los únicos transgénicos que están permitidos en la Unión Europea para consumo humano son, precisamente, la soja y el maíz.

El 18 de abril de 2004 entraron en vigor los nuevos reglamentos de etiquetado y trazabilidad de alimentos y piensos modificados genéticamente; en virtud de estas normas, deben ser etiquetados los productos que deriven de cosechas transgénicas, independientemente de la presencia de ADN o de proteína “transgénica” en el producto final, con la mención “modificado genéticamente” o “producido a partir de” -nombre del ingrediente- modificado genéticamente.

Esto significa que deben ser etiquetados:

  • Todos los ingredientes de productos alimentarios que contengan más de un 0,9% de transgénicos
  • Todos los aditivos o los aromas de productos alimentarios que contengan más de un 0,9% de transgénicos
  • Todos los piensos animales que contengan más de 0,9% de transgénicos

Sin embargo, existe un grave vacío legal: no es obligatorio etiquetar los productos alimentarios (carne, leche, huevos, etc.) que proceden de animales alimentados con OMG. De este modo, y pese al rechazo de la gran mayoría de los consumidores europeos, los OMG siguen produciéndose a gran escala a nivel mundial e importados, mayoritariamente, para la alimentación animal.

Para saber más:

La guía roja y verde de alimentos transgénicos de Greenpeace (documento PDF 700 KB)

Qué puedes hacer contra los OMG

Un transgénico (Organismo Modificado Genéticamente, OMG) es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. Las técnicas de ingeniería genética consisten en aislar segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el material hereditario de otro. Por ejemplo, el maíz transgénico que se cultiva en España lleva genes de bacteria que le permiten producir una sustancia insecticida.

La diferencia fundamental con las técnicas tradicionales de mejora genética es que permiten franquear las barreras entre especies para crear seres vivos que no existían en la naturaleza. Se trata de un experimento a gran escala basado en un modelo científico que está en entredicho.

Algunos de los peligros de estos cultivos para el medio ambiente y la agricultura son el incremento del uso de tóxicos en la agricultura, la contaminación genética, la contaminación del suelo, la pérdida de biodiversidad, el desarrollo de resistencias en insectos y “malas hierbas” o los efectos no deseados en otros organismos. Los efectos sobre los ecosistemas son irreversibles e imprevisibles.

Qué puedes hacer:

Comprar productos de temporada

Apostando por frutas y hortalizas de temporada, contribuiremos a reducir el transporte, y por tanto emisiones que agravan el cambio climático. También contribuiremos al fomento de la agricultura local.

Evitar en lo posible los productos elaborados y precocinados

Suelen contener un sinfín de ingredientes (como emulgentes o glucosas) que proceden del maíz o de la soja, con alta probabilidad de contener transgénicos.

Compra productos ecológicos

En la agricultura y la ganadería ecológicas no está permitido el uso de transgénicos ni sus derivados. Infórmate sobre estos siete alimentos básicos para una alimentación sin químicos. Busca en este mapa la tienda de productos ecológicos más cercana a tu casa.


3 comentarios a “Transgénicos en el carrito de la compra”

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  1. Azul dice:

    ¿Para cuándo un etiquetado claro y al alcance de cualquier consumidor sin un master en nutrición? Eso es lo que necesitamos.

  2. gefe dice:

    Pero, ¿desde cuando los productos transgénicos son perjudiciales?

  3. Natalia Martín Cantero dice:

    No hay certeza de que NO sean perjudiciales, gefe. En cualquier caso, hay gran controversia en torno a su uso.
    Gracias por pasar por aquí.


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