Love and humor

Viernes 14/02/2014, por Alejandro M. Masedo (27 artículos)

De Don Quijote a Doctor Zhivago: un reencuentro con los clásicos en clave de amor. Y humor.

No hay lector de ‘medio pelo’ que no conozca la obra Las desventuras del joven Werther, y la forma en que el protagonista acaba con su vida. Escrita en 1877 por Goethe, fue precursora del llamado “Romanticismo” y, por tanto (supongo), de lo que adjetivamos como “amor romántico”. Carlota (Lotte) considera a Werther su amigo; ella es para él su amor ¿Alguien se imagina al enamorado, en sus conversaciones con su amiga/amada gastándole bromas, hablando en tono humorístico? Yo, no.

Portada de la primera edición de Las cuitas del joven Werther, de Goethe

Noventa años después hubo otro (discutido) suicidio, esta vez fuera de una novela, en la realidad cruda, del escritor Adalbert Stifter, autor, aparte de otras joyas, de El sendero en el bosque. Tiburius es un hombre cercano a la madurez, un tanto neurasténico, que acude a un balneario a sanarse. Allí se aísla y pasea por el bosque. Las descripciones de plantas, flores, piedras, de todo lo que se encuentra en el paseo por el sendero, son puro amor, amor romántico. Un día descubre a una joven, María, de la que poco a poco se enamora (románticamente). Y tampoco hay bromas ni humor en su relación, ni siquiera cuando María le surte de las fresas que recoge en el bosque. Todo seriedad, amabilidad respetuosa.

En mi recuerdo, aun tratándose de una historia de pasión entre Calisto y Melibea, La Celestina es bien distinta de los anteriores libros. Su amor es otra cosa, desde luego no el romántico de siglos después. Pero tampoco hay humor (si no me traiciona mi memoria): sordidez, bromas soeces, chabacanas,… quizá el humor necesita otro ambiente, otra cultura.

Vayamos, pues, más adelante, a la cima: El Quijote. Allí está una de las historias de amor más famosas. Y que más trabajos y aventuras ocasionan al amador caballero. Don Quijote nunca tiene ocasión de hablar, ni en serio ni en broma, con Dulcinea, pero su gravedad es absoluta cuando conversa con Sancho de ella. Y las opiniones burlescas y bajas que el escudero emite de la dama/campesina Aldonza, bien se cuida de que no sean en presencia de su señor y al cabo amigo. En el amor que acompaña a nuestro héroe en sus correrías caballerescas no se mezcla el humor (aunque sabemos, por muchos pasajes de charla con su querido Sancho Panza, que es muy capaz de ser bien humorado y hasta irónico con él).

Otra cima del amor, ya en el siglo XX es Doctor Zhivago, de Pasternak. Simplificando mucho (pues la obra está repleta de relaciones amorosas), el doctor Zhivago conoce a Lara. Ambos están casados, pero alejados de sus hogares por los avatares de la guerra (primera mundial). Entre ambos se desarrolla un amor intenso y hermoso (sobre todo en la película, con unos enormes Julie Christie y Omar Sharif). Tan apasionado que no ha lugar a detalles de humor, quizá también por lo delicado de su situación.

Entonces, la pregunta es: ¿en la relación de amor no tiene cabida el humor? Yo no diría tanto, aunque esos son los ejemplos (y alguno más) que me vinieron a la cabeza en un agradable paseo adobado con la música oportuna.

Hace poco tiempo murió, a los 93 años y en activo, el músico Yusef Lateef. Multiinstrumentista (saxo tenor, flauta, oboe,…) y polifacético, empezó tocando jazz aunque luego derivó a un estilo propio, inclasificable, con un sonido original y muchas veces prodigioso. Lo tenía casi olvidado, así que me apeteció dedicarle un tiempo; recuperar las impresiones de sus insólitas tonadas . Una de ellas me hizo parar, rebobinar y prestar más atención. Con Love and humor sentí una profundidad y un chisporroteo que bien puede identificarse con esos dos términos del título. En todo caso, esta pieza provocó las divagaciones de más arriba que espero que a alguien hayan aprovechado.


2 comentarios a “Love and humor”

Subir
  1. Pepa dice:

    Suena a encantador de serpientes, este Yusef…

  2. Alejandro dice:

    Tienes razón, Pepa, pero ese aspecto de la música de Yusef ¡me lo guardaba para otro día!
    En todo caso, gracias


Hacer un comentario

Subir

Si entras con tu cuenta es aún más fácil: | Iniciar sesión


+ 2
Alejandro M. Masedo
Alejandro M. Masedo
Profesor jubilado

Si conectas, colabora

Síguenos en Facebook RSS

Contamos contigo

Necesitamos el apoyo de nuestros lectores. Puedes colaborar económicamente o enviando contenidos (textos o material gráfico) acordes con la línea editorial de Vida Sencilla. Las sugerencias siempre serán bienvenidas.