El yoga y las uñas de los pies. Primera parte.

Miércoles 9/06/2010, por Natalia Martín Cantero (54 artículos)

¿Sabías que la flexibilidad de tus arterias guarda relación con la de tu cuerpo? Con afirmaciones como esta, la ciencia moderna apuntala algo que los yoguis llevan siglos defendiendo: el poder de esta disciplina para mantener saludables el cuerpo y la mente y desacelerar el proceso de envejecimiento. Si estas no te parecen razones suficientes para emprender o continuar una práctica de yoga, sigue leyendo.

Sirsana (clase de yoga)

Sirsasana, por gbSk

El yoga puede venirte bien si, entre otras cosas…

1. Cada vez te cuesta más trabajo cortarte las uñas de los pies.

2. Sentarse en el suelo con las piernas cruzadas es una tortura, y levantarse sin ayuda desde esta postura tan difícil como hacer que camine una lechuga. Por no hablar del lumbago al entrar en el coche.

3. Tus hombros cada vez están más cerca de tus orejas. Te molestan las cervicales de tanto estirar el cuello frente a la pantalla del ordenador (con la muñeca derecha ya has perdido la batalla).

4. No hay masajista, ni silla ergonómica o colchón de última generación capaz de liberarte de ese dolor de espalda durante más de unas centésimas de segundo.

5. Cuando te estiras, algo que suele ocurrir los años bisiestos, pareces un sonajero.

6. No te ocurre nada de lo anterior, pero aprecias las ventajas –y el simple placer– de mantener el cuerpo flexible.

Mejora tu flexibilidad, tu fuerza y libera la tensión muscular. Sé más consciente de cómo te mueves: una sencilla rutina de ásanas o posturas quizá pueda ayudarte a que te libres, por fin, de ese persistente dolor de espalda.

7. Tus digestiones son pesadas, como si en lugar de una ensalada te hubieras zampado un elefante.

8. Engulles la comida sin pensar. Eso de masticar 30 veces cada bocado te parece un chiste. Por otra parte, mientras desayunas lees el periódico, cuando comes consultas el e-mail y en la cena sueles ver la televisión: si te pusieran delante una suela de zapato ni te enterarías.

9. Tienes digestiones normales, y no comes compulsivamente. Pero quieres disfrutar más de cada bocado y mantener tu peso ideal a lo largo del tiempo.

Mejora la digestión. Posturas como Uttanasana te ayudarán cuando estés estreñido. ¿Sabías que el yoga es una herramienta eficaz para perder peso?

10. Respiras por la boca.

11. Peor todavía: ni siquiera te has parado a pensar cómo respiras. ¿Te has dado cuenta de lo diferente que es la experiencia de la exhalación y la inhalación? Quizá no. Pero seguro que has notado que cuando estás tranquilo, tu respiración es profunda y sosegada. Y cuando te enfadas, superficial y agitada. En yoga suele decirse que, cuando estás confundido o molesto, tienes más prana o energía fuera que dentro del cuerpo. De la misma manera, cuanto más en paz y equilibrados estamos, menos energía dispersamos fuera del cuerpo. Pranayama, o control de la respiración, se encarga de retener la energía dentro, para que no se disperse.

12. Has oído decir a algún ilustre yogui que el tiempo que tenemos asignado no se mide en años, sino en respiraciones. Y no quieres malgastar ninguna de esas preciosas respiraciones.

Toma conciencia del vínculo entre tu respiración y el estado de tu mente. El Pranayama, o control de la respiración, es una herramienta muy valiosa para tomar las riendas de tus emociones y no dejarte arrastrar por la primera reacción ante situaciones incómodas. Yoga propone diferentes tipos de respiración para calmar la mente, proporcionar calor o expulsar toxinas, por ejemplo.

13. Estás agotado. Te levantas cada día con la energía suficiente para lavarte los dientes: todo lo demás te cuesta horrores. No es circunstancial; llevas así casi desde que dejaste de salir a jugar al escondite con los niños del barrio.

14. Pillas todos los virus de tu oficina. De nada sirven los complejos vitamínicos ni los zumos de naranja.

El yoga contribuye a estimular el sistema inmunológico, y es una herramienta eficaz para eliminar toxinas e incrementar los niveles de energía. Hay largas series de posturas para esos tres aspectos. Una buena práctica de yoga te ahorrará muchas visitas al médico.

15. Los gimnasios te horrorizan, la piscina te aburre, eres bajito para el baloncesto, miedoso para la bici y poco agresivo para el fútbol.

16. Eres un nadador, juegas al fútbol, al baloncesto y montas en bici. Pero necesitas encontrar algo que compense el desgaste que ocasionan en tus articulaciones estos deportes.

Puedes hacer de tu práctica de yoga un complemento armónico y equilibrado para el ciclismo, el atletismo, deportes de equipo o cualquier otra actividad que requiera un gran esfuerzo físico.

¿Esto es todo? De ninguna manera. La próxima semana, más.


4 comentarios a “El yoga y las uñas de los pies. Primera parte.”

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  1. Antonio dice:

    Me llega en un momento muy oportuno la informacion de su sitio pues llevo solo una semana de reiniciar la gimnasia que había suspendido por poco más de un año. Mi gimnasia incluye varias de las posturas que ustedes recomiendan, me siento muy animado a continuar sintiéndome apoyado por ustedes. Felicitaciones por su página y les deseo muchos éxitos y gracias por vincularme a ella con el mensaje que me enviaron sin interesar como hayan dado com mi correo. Como mi práctica es privada, despues de pasados muchos años de recibida la instrucción, pueden haber ejercicios y posturas que requieran alguna corrección por lo que espero me hagan sugerencias o recomendaciones. No les quepa duda del éxito de su emprendimiento. Adelante y buena suerte!

  2. Natalia Martín Cantero dice:

    Gracias por tu interés en Vida Sencilla, Antonio. Espero que en próximos artículos sobre yoga encuentres sugerencias o recomendaciones que te sean de utilidad. Mientras tanto, recibe un cordial saludo,
    Natalia

  3. Cecytd dice:

    Hola, Natalia
    Hace un año que no practico Yoga, la dejé justo cuando comenzaba a alcanzar algunos logros en mi(esas cosas…donde uno mismo se pone los muros delante, en fin..) quiero retomar la práctica y estoy algo perdida, ¿como recomienzo?, tengo dolores de espalda por estar mucho tiempo sentada. ¿que me recomiendas?
    Muy bueno este espacio de encuentro.
    Desde ya muchas gracias-

  4. Natalia Martín Cantero dice:

    Hola Cecytd,

    Gracias por pasarte por aquí. Te recomiendo que busques una clase. Se necesita bastante motivación para practicar sol@, e imagino que después de ese año sabático te costará menos si estás en compañía de otros yoguis. Para practicar en casa, elige dos o tres posturas que sean buenas para ti (y tu dolor de espalda) y proponte una práctica sencilla y corta pero que puedas hacer a diario.

    Un saludo,
    Natalia


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