El estado natural de la Humanidad es la cooperación

Martes 28/06/2011, por Pepe Cervera

El Hombre es un lobo para el Hombre, sentenciaba el filósofo. Y cualquiera que conozca un poco de historia, o simplemente mire a su alrededor, será consciente de innumerables actos de egoísmo, de acciones de las personas en su propio beneficio que perjudican o como poco molestan a otras personas. Actos o pensamientos que demuestran, más allá de cualquier duda razonable, que el ser humano piensa primero en sí mismo, después en sí mismo, y ya si eso en tercer o cuarto lugar en los demás.

Es algo sabido y comprendido, interiorizado como la esencia misma de la Humanidad hasta el punto de constituirse en la base de sistemas económicos y hasta filosóficos: el egoísmo nos lleva a la crueldad con los demás. Las personas somos por naturaleza competitivas y enemigas. No te puedes fiar de nadie. Cuando lo que parece demostrar la evidencia científica es todo lo contrario: resulta que los humanos en esencia somos monos cooperativos. Y desde mucho antes de lo que pensábamos.

Cooperación (escultura de Hans Hermes, 2007): dos piezas que se abrazan y crecen juntas

Cooperación, por Luc van Gent

Bien pensado, es lógico. Sin herramientas y tecnología somos animales extremadamente indefensos. En la sabana o la selva un predador puede capturarnos con facilidad, pues carecemos de velocidad, fuerza o garras con las que defendernos. Incluso equipados con garras artificiales como puñal y lanza (o hasta rifle, como bien sabía Hemingway) un gran carnívoro y bastantes herbívoros son capaces de acabar fácilmente con un humano aislado. Pero la cosa es diferente cuando en lugar de un único ser humano el atacante se encuentra con unos cuantos, similarmente armados. La confrontación, entonces, gira del lado de los humanos. Lo cual implica un delicado problema evolutivo. Porque unirse a un grupo aumenta las probabilidades de supervivencia de ese grupo en su conjunto, pero puede reducir la probabilidad del individuo en concreto, al aumentar el riesgo al que se expone. Por esa razón tradicionalmente se ha considerado que la cooperación entre individuos es un invento relativamente tardío en la evolución humana, y que apareció junto con el gobierno centralizado y la capacidad de imponer la cooperación mediante coerción. Un nuevo estudio sugiere que no es así; que cooperamos desde siempre.

El estudio analiza el comportamiento de los Turkana, una sociedad del este de África formada por pequeñas unidades familiares que pastorean ganado, al que tienen que mover con frecuencia cuando se agotan los pastizales. A veces, cuando una tribu vecina demuestra signos de debilidad, centenares de guerreros Turkana pueden reunirse para asaltar de modo cooperativo sus rebaños, repartiéndose el botín. Las posibilidades de éxito de un ataque de este tipo se incrementan con el número de asaltantes. Pero cada uno de esos asaltantes corre un riesgo, puesto que los ataques no son incruentos y pueden resultar heridos, e incluso muertos. Mediante entrevistas los investigadores computaron la probabilidad de un guerrero concreto de resultar muerto en un ataque específico, que resultó ser del 1,1%. Como consecuencia muchos no desean unirse a los ataques, o incluso desertan durante su curso. Como no existe una autoridad central, nadie tiene la capacidad de castigarlos.

Pero la cultura a la que pertenecen dispone de sus propios mecanismos de castigo, ajenos a la existencia de autoridad ninguna. Los hombres que no quieren luchar o desertan son tachados de cobardes e indignos por sus vecinos. Incluso la propia comunidad puede juzgar los casos más egregios y dispensar un castigo físico público, en forma de una paliza. Es decir, que los sistemas sociales pueden organizar la cooperación entre individuos incluso cuando no hay una autoridad central capaz de castigar a los que no cumplen. Lo cual implica que la cooperación, incluso entre centenares o miles de personas no emparentadas (e incluso no conocidas) entre sí puede ser mucho más antigua de lo que pensábamos. Para lo bueno y también para lo malo somos primates muy cooperativos, por las buenas o por las malas. Y no necesitamos jefes para ello. Nuestro estado natural es cooperar, incluso para enfrentarnos. Paradojas de la evolución humana.

Este artículo se publicó originalmente en Retiario (RTVE) el 15 de junio de 2011.


5 comentarios a “El estado natural de la Humanidad es la cooperación”

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  1. un egoista más. dice:

    el ser humano es egoista por naturaleza, en todas sus actitudes, mencionen UNA en la que no intente hacer algo para beneficiarse a si mismo. El egoismo no es perjudicar al otro es pensar en el “yo”.

  2. Torrefakt dice:

    …no estoy de acuerdo contigo, “un egoísta mas”… Se nota que no has visto a bebes como ofrecen lo que están comiendo, regalándolo. O su juguete…etc… Eso es por naturaleza. Antes de que te ADIESTREN, antes de que ABSORBAS DE LA TV TODO LO MALO. El egoísta no nace, se hace.
    El ser humano es bueno por naturaleza.

  3. paco dice:

    En muchas islas y muchas civilizaciones que mantenían un sistema de subsistencia de cooperación, gracias a la abundancia de recursos básicos, vimos que el hombre no solo es bueno, sino que necesita serlo. Pero si creamos la escasez para ganar mas poder ocurre esto:

    º El sistema de subsistencia de la humanidad, es hoy; la competencia, independientemente de si es una dictadura, comunismo, demócratas socialismo u cualquier otra forma inventada, lo que es como decir que estamos todos en guerra los unos con los otros.
    El objetivo de este juego es obtener una ventaja sobre los demás y perpetuarse, lo que automáticamente nos convierte a todos en corruptos.
    Si hay una plaza de trabajo y nos presentamos 6, es obvio que 5 se quedaran sin empleo, si yo tengo dinero puedo montar una empresa mas grande y competitiva. Se trata de buscar una ventaja, por lo que la cooperación apenas se puede dar. La justicia se compra, la corrupción es inherente al sistema.

    Debido al consumismo que no se puede parar o seria el paro y por lo tanto el caos, la contaminación y la destrucción del medio ambiente es inevitable dentro de este sistema. La tendencia al monopolio u oligopolio es la norma.
    La confianza en las personas es baja ya que todos tenemos que engañar de algún modo para vender nuestros productos o nuestro trabajo en el mercado.

  4. tipo feliz dice:

    El ser humano puede ser malo o bueno, todo dependerá de la educación, ejemplo y vivencias que tenga, en si.. no es bueno ni malo, es conciencia pura y depende de la calidad de pensamientos y emociones que tengas actuará egoistamente o altruistamente.
    la ignorancia es lo que crea la conducta egoísta, y la formación del ego, a medida que el individuo adquiere conocimiento emocional mental empieza a ser más bondadoso y altruista.
    La mente es moldeable y el humano será lo que potencie, como en un jardín que puedes regar malas hierbas o flores aromaticas.

    El ego es ilusorio y la gran mentira de la vida!
    en un mundo fenómenico cambiante no existe nada por si sólo! Es todo causa efecto! para que suceda un fenómeno por narices tiene que haber cambio constante! y eso implica que. nada existe por si sólo así como no hay unidad mínima de la materia si no las condiciones necesarias para que se de el fenómeno, de esta forma no existiría un ego, un yo! Ni tampoco un dios eterno creador.


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