Decídete. Rompe moldes.

Viernes 28/05/2010, por Natalia Martín Cantero (54 artículos)

Nunca fue tan fácil como ahora mudarse de continente, de trabajo, de pareja, de casa. Y, por descontado, de coche, de móvil, de color de pelo. Cambiar. Y, sin embargo, este incremento de oportunidades no mejora –al menos, no necesariamente– nuestra calidad de vida. Por el contrario, a menudo ocasiona más cansancio y estrés.

Esta es la paradoja: la posibilidad de elegir, de tomar decisiones, puede ser enemiga de la felicidad. Dan Gilbert, profesor de psicología en Harvard y autor del súper ventas en EEUU Tropezar con la felicidad demuestra en sus investigaciones cómo el hecho de tener más opciones generalmente decrece nuestro nivel de felicidad, porque tendemos a quedarnos aturullados cuestionando buena parte de nuestras decisiones.

Esta variedad casi infinita de opciones que buena parte de los habitantes de los países ricos tenemos hoy (y que contrasta de forma salvaje con la carencia de ellas en la mayor parte del mundo, pero eso lo dejamos para otra ocasión) conduce a que nos quedemos mirando fuera de nosotros a la espera de la siguiente cosa que nos suceda, la próxima novedad sobre la que elegir. Perdemos así el contacto con esa parte de nosotros que sabe lo que deseamos y valoramos independientemente de lo que ocurra alrededor. Esto es, fuera de nosotros. Y en ese momento, cuando perdemos el contacto con ese “guía interior” que nos conoce tan bien, se desata el conflicto.

Desde Shakespeare sabemos que no hay nada bueno ni malo, que el pensamiento hace las cosas tales. Pero una cosa es que hayamos leído esta cita en sus infinitas variantes mil veces y que intelectualmente la comprendamos y otra muy distinta que evitemos caer en los más variados agobios a la hora de decidir sobre esa oferta de trabajo susceptible de abrir nuevas puertas a tu futuro profesional pero que te obliga a cambiar de ciudad justo ahora que te acabas de comprar una casa y pensabas dedicar más tiempo a tus padres ancianos…

Para escapar del estrés que habitualmente acompaña a la toma de decisiones de este tipo es crucial desarrollar un método propio que te ayude a no perder el contacto con lo que es realmente importante para ti, y que te evite esa conocida –y dolorosa– sensación de arrepentimiento.

Rompe moldes, o columnas

El método tradicional que nos aconsejaba dibujar dos columnas en una hoja de papel y colocar a cada lado los pros y los contras ya no funciona. Este método puede resultar muy útil si te encuentras ante una situación fácil de predecir, estable, y en la que dispones de toda o casi toda la información pertinente. Por ejemplo, asuntos relacionados con las finanzas.

Pero aquí no hablamos de negocios sino de nuestra vida. Y eso es otro cantar. El viejo método pone en funcionamiento la parte más racional y lógica de nuestro cerebro, la que se aloja en el hemisferio izquierdo. Esta es la parte de nosotros que, entre otras cosas, se encarga de seguir las normas sociales establecidas. Su cometido no es establecer relaciones, ni mucho menos inventar nuevos patrones por los que regirnos.

“En algunas ocasiones”, dice Cath Duncan, gurú del crecimiento personal, “la única manera de que prosperes es diseñando tu propio estilo de vida a tu medida, más que tratando de encajar en las normas sociales existentes”. Sin embargo, si tu proceso de toma de decisiones está muy vinculado a la parte izquierda de tu cerebro te resultará complicado inventar nuevas distinciones y pautas por las que regirte.

Dicho de otro modo, esa parte de ti no es capaz de de resolver el célebre problema de los nueve puntos:

El problema de los puntos.

El problema es el siguiente: enlaza estos nueve puntos trazando cuatro líneas rectas sin levantar el bolígrafo del papel y sin ir hacia atrás. Inténtalo y, si no lo consigues, busca la solución el lunes, junto con la continuación de este artículo.


5 comentarios a “Decídete. Rompe moldes.”

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  1. reyes dice:

    Ya tengo la solución: Se numeran los puntos desde el 1 a la derecha terminando en el 9. Se une el 9 con el uno(pasando por el 5), el 1 con el 3 alargando a la derecha del 3, se traza un linea pasando por el 6 y el 8 alargando la linea hasta la vertical del 7, y por último se traza la linea uniendo 7, 4 y 1. FIN- RESUELTO

  2. Josefina dice:

    Ya lo he conseguido, je je. ¿Significa eso que ya sé tomar las decisiones acertadas?
    Feliz domingo, J.

  3. mome dice:

    Lo llevo claro si tiene relación con las decisiones acertadas !.

  4. cloudforcerosa dice:

    por mas que lo intento, mi mano se sale siempre de los puntos, no puede seguir las reglas

  5. Natalia Martín Cantero dice:

    es que tienes una mano muy revoltosa, Cloudforcerosa. Gracias por tu interés en Vida Sencilla,
    Nataliai


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