De cómo midas el éxito dependerá tu bienestar mental

Jueves 4/10/2012, por Natalia Martín Cantero (54 artículos)

¿Qué es en realidad el éxito? ¿Qué valoración hacemos de él? ¿Son más felices los que lo tienen?

En su archiconocido poema “Si”, Rudyard Kipling recomienda tratar al fracaso y al éxito, “esos dos impostores”, con indiferencia. La recomendación del premio Nobel –cuyo poema es un superventas en momentos de crisis– es tan loable como difícil de poner en práctica. Otra alternativa es hacerse preguntas como estas: ¿acaso son felices los que tienen éxito? ¿Y qué es, en realidad, éxito?

Ilustración: una chica con una corona sobre el mundo

El esfuerzo es más importante que lo que llamamos éxito, porque el esfuerzo es algo real”, escribe el roquero-bloguero- Zen Brad Warner. “Lo que llamamos ‘éxito’ es sólo el resultado de la habilidad de nuestra mente para categorizar cosas”. De cómo categoricemos –esto es, definamos– éxito y fracaso podría depender, en buena medida, nuestro bienestar mental.

Del camino del éxito al camino del significado. Ese es el recorrido que propone Bettina Gallego, ex ejecutiva que dejó el mundo de las altas finanzas para convertirse en conferenciante y coach. Gallego invita a los participantes de sus talleres a definir las variables que constituyen éxito para cada uno de ellos, y a enumerarlas de menor a mayor importancia. Acto seguido, puntúan de 1 a 10 el éxito conseguido en cada una de ellas. “Suma y te sorprenderás. Porque tal vez puntúes más elevado que la persona con la que te comparas y consideras exitosa”, señala.

“Normalmente nos centramos en los bienes materiales de la persona exitosa, su estatus social, puesto en la empresa, fama o títulos”, dice Gallego. Pero todo ello puede desaparecer de un día para otro y contribuye a una ilusión de control y falsa seguridad, indica la coach. Lo que propone es añadir variables como tiempo para uno mismo, familia y amigos, equilibrio, aprendizaje y, sobre todo, contribución. “¿Cuál es tu aportación al mundo? Igual que los ceros de la cuenta corriente carecen de valor si no se les añade un 1, la ambición cobra sentido si se pasa de un camino del éxito hacia un camino con significado”.

Hay, por supuesto, tantas definiciones de éxito como personas. He aquí unas cuantas:

Antonio Morales, ex creativo de publicidad, regente del cortijo rústico Nabú:

“Es un concepto tramposo. Por un lado está la adulteración que producen las convenciones sociales. Se acepta como éxito aquello que nuestra sociedad de consumo nos dice, casi siempre ligado a lo material, dejando poco espacio para la visión íntima de cada uno. Por otro lado, lo hemos compartimentado todo en esta vida de tal manera que en el fondo estamos aceptando como “éxito” aquello que se produce tan sólo en áreas concretas. Llamamos “éxito” a lo que tan sólo ha sido un éxito económico, en el trabajo o incluso un éxito en el amor. Sin embargo, todos sabemos que uno puede tener su cuenta bancaria rebosante, y estar, al mismo tiempo, devorado por la depresión. O haber alcanzado el lugar más alto en su profesión y de puertas para dentro sufrir un estado de ansiedad y zozobra permanente. Uno puede haberse ligado a la más guapa y cargar simultáneamente  con un vacío existencial difícilmente soportable. ¿Son estos logros parciales un ejemplo de éxito en su sentido más profundo e integral? No lo creo.  El éxito en la vida tiene que ver con un logro interior que se manifieste por igual en todos los aspectos de la vida exterior.  Éxito, para mí, es vivir mi vida con aceptación, sea como sea cada instante, pues sólo así puedo estar alerta y dar lo mejor de mí en cada situación”.

Ignacio Álvarez, profesor y autor de “El contenido de la felicidad”:

“Conseguir aquello que uno define en su vida como prioritario es mi definición de éxito. Cuantos menos factores sean y más dependan de uno mismo, mejor. El éxito y el fracaso son acompañantes traicioneros y falsos. Ni uno ni otro acaban siendo verdad. Hay un éxito y un fracaso interiores que son mucho más poderosos que los de fuera. El éxito en el que creo es el interior, y este es el baremo que cada uno de nosotros tenemos que decidir si es acorde o no a nuestras prioridades. Más allá de lo que digan otros.

Sinuhé Arroyo, emprendedor, fundador de la empresa de tecnología Playence:

“Entiendo que el éxito es el resultado de alcanzar los objetivos que uno se ha marcado en la vida; algo en lo que se puede, y se debe, influir y para lo que no solo la suerte es importante, sino que la aptitud y la actitud son imprescindibles. Creo que tiene más que ver con el camino que con el destino final. Es algo que se conquista y disfruta –o no– en el día a día, en cada decisión, en cada tarea. Algo que crea círculos virtuosos, que nos hace más optimistas, seguros, que nos ayuda a gestionar la incertidumbre y nos anima a seguir luchando con más energía”.

Fernando Tobías Moreno, psicólogo:

“Cuando tenía 18 años, mi idea de éxito era Mario Conde. Un hombre muy inteligente, con éxito social, prestigio, reconocimiento. Ahora para mí el éxito es estar a gusto contigo mismo, disfrutar de la gente que me rodea. Eso se contagia. Tiene que ver con descubrirse, conocerse. Descubrir aquello que te apasiona hacer, tu talento natural, y disfrutar con ello”.

Publicado en El País el 19 de septiembre de 2012.

Ilustración: Reina del mundo, por Xavier Vergés


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