Bienvenido al campo

Viernes 13/12/2013, por Vida Sencilla (577 artículos)

En el nuevo libro Bienvenid@ al Campo, Ramiro Palacios y Ángel González dan cuenta de cómo la realidad de los pueblos ahora se encuentra a igual distancia del ordenador que de la azada, del bullir de la vida que del ensimismado retiro, de la comida sana que del plástico alimentario.

Hace tiempo que el medio rural ha dejado de ser aquél espacio de pañoleta y abarcas que nos retrataban las películas de los años setenta. Tampoco es ya el lugar donde se guardan las esencias de la vida, como, en otro tiempo, el paño en arca. Y, afortunadamente, en muchas zonas de España, la UE y Norteamérica, los pueblos tampoco son el reducto para el exilio, el descanso y la contemplación de las nubes.

Portada del libro Bienvenid@ al campo

Sin perder de vista tanto el conjunto como los detalles, a lo largo de más de 150 páginas muestran cómo es la vida de los pueblos ahora, y cómo podría ser. En la montaña y en el valle, solo o en compañía, en un alejado enclave en la cumbre y en un área periurbana… hay tantas formas de vivir y pensar en un pueblo como maneras de estar en el mundo.

Sin embargo, y a pesar de los muchos cambios habidos en los espacios rurales, algunos elementos han permanecido, hasta el punto de llegar a afirmar que existe una “identidad rural” y que esta condiciona la manera de ser y estar de muchas personas. Ya que no es lo mismo despertarse con el canto del gallo cada mañana que con el ruido de los coches, no encontrar a nadie para dar los buenos días que verse rodeado de una multitud, observar cómo cambia el día y las estaciones a través de las hojas de los árboles que midiendo el número de coches que pasan por la calle. De modo que, a pesar de los cambios, muchos y muy profundos, el medio rural existe ¡y por mucho tiempo!

Y este será más potente, diferenciado y rico en la medida en que continúe habiendo personas que decidan vivir en él, procedentes de familias del pueblo de “toda la vida” o siendo hijos de quienes en los años setenta compraron una casa para el veraneo, desde aquellos atraídos por el pueblo que conocieron como turistas a quienes vivieron la ruralidad como nietos o sobrinos. Tanto “neorurales” como “nuevos pobladores”, “neocampesinas” como “nuevos pageses”, universitarias o aprendices, tenderos o camareras, veganos y omnívoras, hay cientos de motivaciones para fijar la residencia en un pueblo, al igual que diferentes formas de construirse una casa o ganarse la vida. Tenderas que pillan una tienda por jubilación, teletrabajadores que van a la ciudad una vez por semana, diseñadoras por Internet, nuevos pastores que crían ganado y hacen queso, profesores de ciento y un cursos… así hasta no parar.

Pues, todo esto es “Bienvenid@ al campo”, una guía para moverse en el entorno rural y un atinado conjunto de reflexiones, un espacio para encontrar información especializada y un repaso por los diferentes movimientos que se han planteado el mundo rural como lugar para poner en marcha modos de vida y de relación diferentes… y todo ello, escrito, organizado y producido por dos personas que son un vivo ejemplo de todo esto, desde las respectivas localidades en las que viven, hacen pueblo todos los días, con sus cursos y sus huertos, con paredes de piedra y con Internet, desde la plaza y desde las redes sociales… como la vida misma.

Para saber más:


Un comentario a “Bienvenido al campo”

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  1. Muchas Gracias, de parte de Ramiro y de la mia. Seguiremos haciendo pueblo.


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