Agosto sabático

Jueves 29/07/2010, por Vida Sencilla (577 artículos)

¿Cuántas horas pasas al día frente al ordenador? ¿Duermes lo que necesitas? ¿Te preparas comidas saludables o buscas cualquier cosa en el bar de la esquina? ¿Haces suficiente ejercicio? ¿Cuándo fue la última vez que reflexionaste sobre la marcha general de tu vida? ¿Te gusta tu trabajo? ¿Te llevas bien con tus compañeros? ¿Son los impuestos tu única contribución a la sociedad? Agosto es un momento ideal para frenar, desconectar el piloto automático y reflexionar sobre cuestiones como estas.

Este puede ser, también, un buen momento para iniciar pequeños cambios. Plantar semillas que, con el tiempo y los cuidados apropiados, pueden ir dando frutos en forma de una vida más armoniosa y consecuente.

La rutina es tozuda; hay que templarla poco a poco. Quizá te sirva alguna de estas ideas:

Desconecta

Comencemos por el tiempo que pasamos conectados: a Internet y su millón de aplicaciones; al móvil, al iPod. Llenar el tiempo de manera tan exhaustiva es muy peligroso: nos quedamos sin espacio para reflexionar. Pero ocurre que esos espacios “en blanco” –mientras conduces, en la cola del supermercado, en la parada del autobús–son a menudo el lugar donde se fraguan las ideas más creativas. Nos arriesgamos a convertirnos en pensadores superficiales, incapaces de crear o contemplar. La amenaza es que se nos seque la vida interior, que perdamos nuestra habilidad para imaginar, para soñar, para intuir. El mundo digital nos está haciendo, además, cada vez más compulsivos e impacientes: reclamamos una respuesta inmediata para todo. Se nos exige, y por nuestra parte exigimos también a los demás, estar siempre ahí, al oro lado de la línea.

Cubo y pala en la playa. Sin gente.

¿Recuerdas cómo era la vida cuando no había Internet, ni por supuesto teléfonos móviles? ¿Aquellos tiempos en que el teléfono fijo se usaba para dar mensajes urgentes? El espacio y el tiempo tenían una cualidad distinta. Te invitamos a que reflexiones sobre ello y, en la medida de lo posible, desconectes durante estas semanas.

Valora el cómo sobre el qué

¿Eres de los que van tachando los días del calendario hasta la llegada de las vacaciones? No queremos ser aguafiestas, pero he aquí la realidad: agosto pasará igual que ha llegado y, si no haces nada para remediarlo, te encontrarás en la misma situación de siempre.

En su libro “Trabajando: La gente habla sobre lo que hace todo el día y cómo se siente sobre ello”, el polifacético escritor y narrador oral Studs Terkel retrató magistralmente la vida de los trabajadores de cuello azul en el Estados Unidos de la época. El descontento entre los trabajadores, concluyó Terkel, procede de su deseo de humanización y de significado: “Además de ganar el pan, buscamos significado. Buscamos reconocimiento además de dinero; sorpresa más que aburrimiento. Buscamos, en resumen, una manera de vivir más que morir de lunes a viernes. Quizá también la inmortalidad es parte de la búsqueda. Ser recordado es el deseo, expresado o tácito, de los héroes y heroínas de este libro”, dice Terkel.

Estas observaciones tienen más de 40 años, y reflejan la situación de los trabajadores norteamericanos. Pero sospechamos que aquí el porcentaje de trabajadores no satisfechos continúa siendo muy alto (por no hablar de los parados). Y sospechamos, también, que muchos se identificarán con lo que buscan esos héroes y heroínas anónimos.

¿Tiene sentido hablar del trabajo perfecto, con los compañeros perfectos, en condiciones perfectas? ¿Por qué no dar más valor al Cómo, en lugar de al Qué? Quizá cómo realizas tu trabajo sea más valioso que el trabajo que tienes. Sin descuidar, por supuesto, el valor y la realización personal en otras áreas de la vida, como el capital social o familiar.

Borrar el encerado

Vayamos a la tercera cuestión, porque no queremos vivir del cuello para arriba. Primero: duerme. El sueño es el tiempo que necesita el cuerpo para repararse a sí mismo. Haz ejercicio: te ayudará a dormir mejor. Sé más cuidadoso con las comidas.

Ya recomendamos la práctica del yoga en otra ocasión, pero ahora volvemos a hacerlo. Porque a todos los beneficios mencionados se añade uno que en este tiempo vacacional se nos antoja especialmente importante: lo llamaremos “borrar el encerado”, que no es otra cosa que poner el “contador” mental a cero. Crear ese espacio en el cuerpo y en el cerebro que nos permita deshacernos de lo que ya no necesitamos.

Te ayudará, además, a ser más consciente de tu respiración. Extiende esta práctica a todos los momentos del día. No es tan difícil: en cuanto te acuerdes, frena, y por unos instantes, centra toda tu atención en cada inhalación y cada exhalación. Observa las diferencias entre una y otra.

Si quieres ir más allá, medita: cada vez más estudios indican que incluso los principiantes muestran una capacidad casi inmediata para manejar mejor el estrés con la meditación. Pero, por encima de eso, la meditación es una herramienta valiosísima en el camino hacia la autenticidad y para ser capaz de discernir lo que tienes delante de ti.

Narrativa interior

Finalizamos con el primer punto: desconecta de lo que viene de fuera, pero busca contactar con tu narrativa interior, esa que te dice si estás en el buen camino. Esa que, también, plantea las preguntas peligrosas, de las que hacen mella, como esta: ¿Qué es lo que da sentido a tu vida?

Cuando estás solo y tranquilo, las horas adquieren una cualidad diferente. Quizá descubras tu propio ritmo, intelectual y físico, apropiado para cada hora del día. Sin correos electrónicos que responder, ni reuniones ni otras obligaciones, para muchas personas las primeras horas del día son ideales para crear y reflexionar. Las horas centrales son buenas para actividades físicas, como nadar, pasear, montar en bici o hacer yoga. Y durante la última parte de la jornada quizá te apetezca buscar inspiración en lecturas, música o buen cine. Nada que ver con la rutina a la que nos somete el trabajo. De eso se trata.


Un comentario a “Agosto sabático”

Subir
  1. Josefina dice:

    Ya he conseguido borrar mi encerado… la cuestión es saber cuánto durará limpio. Feliz verano, J.


Hacer un comentario

Subir

Si entras con tu cuenta es aún más fácil: | Iniciar sesión


+ 1

Si conectas, colabora

Síguenos en Facebook RSS

Contamos contigo

Necesitamos el apoyo de nuestros lectores. Puedes colaborar económicamente o enviando contenidos (textos o material gráfico) acordes con la línea editorial de Vida Sencilla. Las sugerencias siempre serán bienvenidas.