50 ideas para simplificar tu vida: Elimina. Libera. Respira.

Jueves 3/06/2010, por Natalia Molina Ballester (1 artículos)

Alcanzar la simplicidad es todo menos simple. Para emprender un viaje así, en el que es muy normal dar dos pasos adelante y uno atrás, te ofrecemos la primera parte de esta “guía para principiantes” basada en los consejos de Zen Habits, y que se resume así:
Identifica las cosas más importantes de tu vida.
Elimina lo demás.

Claro que estos puntos no van a ser muy útiles si no los aplicas a cada aspecto de tu vida. Por eso presentamos la siguiente lista. Son, en su mayoría, cuestiones obvias, pero no está de más recordarlas de tanto en cuanto.

Escoba colorida sobre fondo de ladrillos blancos

Cutout hogareño, por Libertinus

No puede haber una guía que explique paso a paso cómo simplificar tu vida, pero sí ideas que aporten pistas para llevar una vida algo menos complicada. Seguramente no estarás de acuerdo con algunos de estos puntos, ni te servirán otros. Escoge los que más se relacionen contigo, e intenta aplicarlos:

  1. Haz una lista de las 4 ó 5 cosas más importantes: ¿qué es importante para ti? ¿Qué es lo que más atesoras? ¿Que 4 ó 5 cosas prefieres hacer? Simplificar tu vida comienza cuando creas espacio para las cosas que de verdad te importan.
  2. Evalúa tus responsabilidades: reflexiona sobre el mayor número posible de aspectos de tu vida: tu trabajo, tu familia, tus aficiones, tu casa, tus amigos…. ¿Cuáles de estos aspectos están incluidos en las 4 ó 5 cosas que apuntaste anteriormente?
  3. Evalúa tu tiempo: haz una lista de las actividades que emprendes rutinariamente desde que te levantas hasta que te vas a dormir y evalúa si está en sintonía con tus prioridades. Si tienes oportunidad, elimina las discordantes.
  4. Simplifica la manera en que trabajas: nuestros días suelen estar repletos de asuntos pendientes. Si a diario pretendes eliminar de tu lista todas las tareas que tienes que hacer nunca vas a acabar y, peor todavía, nunca vas a hacer lo más importante. Así que céntrate en lo esencial y elimina el resto.
  5. Reduce las tareas domésticas: a veces las tareas domésticas son igual de inabarcables que las listas de trabajos pendientes. Nunca nos da tiempo a acabar todo. Es imposible tener una casa impecable todo el tiempo sin dedicarle ingentes cantidades de tiempo. Concéntrate en lo importante.
  6. Aprende a decir no: este es uno de los puntos más importantes para simplificar tu vida y aprender a crear espacio en la mente.
  7. Limita tus comunicaciones: el correo electrónico, el móvil, Skype, Twitter, Facebook y la pléyade de redes sociales que nos inundan pueden monopolizar todo tu día sin que apenas te des cuenta. Pon un límite al tiempo que pasas enganchado a la red. Chequea tu email sólo en la hora y durante el espacio de tiempo fijado previamente. Sigue esta pauta para el resto de medios de comunicación. No dejes que la televisión u otros medios dominen tu vida.
  8. Deshazte de cosas que ya no necesites: dedicar un fin de semana a donar o reciclar los objetos que ya no te hacen falta es muy terapéutico. Libera espacio en tu entorno y verás cómo se reordena tu mente.
  9. Deshazte de objetos muy grandes: puedes comenzar por esos objetos demasiado voluminosos (ese viejo sofá con los muelles salidos que pertenecía a tus abuelos, por ejemplo) que causan desorden en tu vida.
  10. Una habitación a la vez: comienza por eliminar las cosas innecesarias de una habitación. Actúa como un editor de periódico: deja lo mínimo y quita lo demás.

3 comentarios a “50 ideas para simplificar tu vida: Elimina. Libera. Respira.”

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  1. Tere dice:

    ¡Hola!
    He leido con interés este artículo; en la mayoría de puntos, estoy de acuerdo, en otros no, pero eso, es lo normal.
    Pienso, que se pueden limitar a tres puntos, para mi fundamentales:
    -Ahorro energético: luces de las casas;calefacciones; agua caliente;duchas; coches… Todo este gasto, moderarlo, ser conscientes, que aunque lo tengamos ahí, para consumirlo, hay una parte del mundo que no lo tiene, precisamente porque “otros”, estamos abusando.
    -Consumo responsable: Acostumbrarnos al intercambio: libros; ropa; juguetes etc. Comprar siempre que se pueda productos locales, mirar las etiquetas para saber la procedencia de lo que consumimos, y actuar en cunsecuencia.
    -Tener una conciencia crítica y global: participando e implicándonos en nuestro entorno, social y políticamente, y también a nivel general. Ahora,desgraciadamente, vuelve a ser noticia el genocídio que comete Isrrael sobre el pueblo Palestino, ¡nos podemos implicar haciendo oir nuestra voz de muchas maneras! … por ejem.:el super está lleno de productos Isrraelitas. ¡ hagamos boicot!

  2. isabel lorasque dice:

    Este decalogo de buenas intenciones es muy interesante lo dificil es llevarlo a la practica…cuesta tanto desprenderse… nos aferramos a todo… personas, sentimientos, objetos,lugares…en fin…habra que seguir proponiendoselo.

  3. Natalia Martín Cantero dice:

    Tienes toda la razón, Tere. Los tres puntos que señalas son fundamentales. Mucho más relevantes, desde luego, que cualquiera de los demás. Espero que atinemos mejor en próximos artículos. Gracias por tu interés en Vida Sencilla, Natalia


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